Hola a todos.
Soy anfitriona de un apartamento turístico en ...
Última respuesta
Hola a todos.
Soy anfitriona de un apartamento turístico en Conil de la Frontera (Cádiz) llamado Conil Amor Brujo.
Me gustarí...
Última respuesta
Inicia sesión con tu cuenta de Airbnb para seguir leyendo, compartiendo y estar conectando con millones de anfitriones de todo el mundo.
Hace más de 10 años comencé en Airbnb cuando la plataforma todavía se sentía humana. En aquel entonces, muchos hosts éramos personas reales abriendo nuestras casas, jardines, cabañas y espacios con ilusión, creatividad y conexión auténtica con los viajeros.
Hoy, después de una década observando la evolución de la plataforma desde una isla turística como West End, siento que algo importante se ha ido perdiendo.
La automatización masiva y la entrada de grandes corporaciones han cambiado profundamente la experiencia. Muchos listings ahora parecen catálogos impersonales administrados por empresas, algoritmos y sistemas automáticos. A veces el huésped ya no encuentra fácilmente la esencia local, la hospitalidad auténtica ni esos lugares únicos que hicieron especial a Airbnb en sus inicios.
Como host pequeño, uno siente que compite no solo contra otros anfitriones, sino contra equipos completos de marketing, fotografía profesional, automatización de precios y operadores con decenas de propiedades. Mientras tanto, muchos de nosotros seguimos haciendo todo solos:
Con afan de mejorar escribo esto por reflexión. Todavía creo que Airbnb tiene potencial enorme, pero pienso que la plataforma podría volver a valorar más:
los espacios auténticos,
los hosts locales,
las propiedades con identidad,
y las experiencias humanas reales.
Muchos viajeros no buscan únicamente lujo perfecto. También buscan conexión, historia, naturaleza, cultura y sentir que están viviendo un lugar verdadero.
Ese era, para muchos de nosotros, el espíritu original de Airbnb.
ncial enorme, pero pienso que la plataforma podría volver a valorar más:
Muchos viajeros no buscan únicamente lujo perfecto. También buscan conexión, historia, naturaleza, cultura y sentir que están viviendo un lugar verdadero.
Ese era, para muchos de nosotros, el espíritu original de Airbnb.
Hola @Zuni1 en mi ciudad, Málaga (España) ya la enorme mayoría de alojamientos turísticos extrahoteleros son bloques enteros dedicados al turismo vacacional (que se asemejan a un apartahotel) o viviendas independiente gestionadas por empresas que tienen decenas de alojamientos en su perfil. Cada vez somos menos los pequeños hosts de 1 o 2 propiedades.
No le culpo a Airbnb, sino a las normativas y al mercado. Aquí han puesto muchas trabas y burocracia, lo que ha complicado a los particulares poner alojamientos en Airbnb. Y si las empresas tienen una gestión más eficiente (en cuanto a limpieza, costes, gestión...) al tener más volumen pueden ofrecer mejores precios en ocasiones.
Incluso en España se indica en los anuncios si el host es particular o profesional. Esto debería poder hacer que los huéspedes decidan si prefieren una empresa o un host más cercano con conocimiento del entorno y una experiencia más personal. Ya es cuestión de que sean los huéspedes los que decidan qué tipo de experiencia quieren...
Saludos.
En efecto, como usuario y huesped de la plataforma, se siente esa falta de familiaridad que hubo una vez
Anfitriones mas automatizados, dedicación al detalle nula y un servicio basico y mediocre.
Nunca tuve que reportar nada a pesar de encontrarme cosas en alojamientos que no cumplieron las expectativas dedicación las Reglas Fundamentales de Airbnb.
Entiendo que muchos anfitriones tienen que batallar con huespedes que no son felices con nada y exigen mas paciencia.
Pero segun mi experiencia, hay anfitriones que deberian enterarse mas de como funciona cada servicio que ofrece.
No obstante, por ambas partes, se nota una falta de intereses global en la plataforma debido al cambio masivo de alojamientos mega-turisticos que tapan aquella familiaridad que los anfitriones particulares ofrecen
Bienvenida a la masividad.
Lamentablemente lo mismo sucede con cualquier empresa que crece, cualquier lugar turistico, cualquier cultivo, cualquier plataforma vacacional.
Al hacerse masivo siempre se pierde la escencia en pos de la eficiencia.
Lamentablemente son cosas poco evitables.