Hola a todos! 👋
Llevo ya 9 años navegando en las aguas de Airbnb desde Santander y, tras ver cómo ha evolucionado el mercado desde la pandemia hasta hoy, me gustaría abrir un pequeño debate sobre lo que nos espera en esta temporada 2026.
Personalmente, noto que en Cantabria el perfil del viajero está cambiando: buscan estancias más largas, mucha más conexión con la naturaleza y el surf, pero también son cada vez más exigentes con la calidad técnica del alojamiento (conectividad, espacios de trabajo, etc.).
Me surgen un par de dudas para compartir con vosotros:
En lo local (Cantabria): ¿Habéis notado un cambio en el ritmo de reservas anticipadas respecto al año pasado? ¿Creéis que el 'turismo de refugio climático' sigue siendo nuestro gran motor este verano?
A nivel nacional: Con las nuevas regulaciones y la saturación en algunas capitales, ¿sentís que el viajero se está desplazando hacia un turismo más descentralizado y auténtico?
Como también me dedico a la gestión inmobiliaria y Photo&Film, veo que la imagen y la profesionalización del coanfitrión están siendo clave para no quedarse atrás en un mercado tan competitivo este año.
¿Cómo van vuestros calendarios? ¿Sentís optimismo o cautela para los próximos meses?
Me encantará leer vuestras impresiones y compartir estrategias! 🌊📸